Places. La Playa

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I love the beach in misty weather. Don’t get me wrong, I love it even more when the sun is shining and I spend the whole day lazing around on my towel, only bothering to move for swimming (and to check out the occasional surfer…) However, the odds here in Asturias are never in our favour and we are blessed with many, many  cloud-covered skies. I think that is why we learn to appreciate these stretches of sand even against unpredictable, unfavourable weather.  They have an allure, an air of mystery, loneliness and nostalgia that to me is always more inviting than the crowds which come with the summer.

Yesterday was one of those days. Mist and heavy clouds. However, we braved it outside to have dinner at La Playa, the chicest restaurant in Luanco (and its surroundings). Located right by the beach, the view from inside through the high, glass windows is breathtaking. Carefully and tastefully decorated, the space exudes blue minimalism  with touches of bright colours from chevron cushions and delicatessen goods like mango chutney, cookie mix or pumpkin cream which decorated the shelves. The menu is small but selected. Mainly fishy, it offers fresh and traditional recipes with a twist (and a killer presentation).

I am dying to go back on a Sunday for Brunch, let my inner New Yorker come out or simply go for a coffee and some of the mouth-watering cakes, muffins and loafs they have on display. Whichever the menu and the weather, La Playa is always a beautiful place to be.


Me encanta la playa en los días nublados. No me malinterpretéis, me encanta mucho más con el sol al descubierto y pasar el día entero vagueando en la toalla, sólo molestándome en moverme para darme un chapuzón (y echar un ojo al surfero ocasional…) De cualquier manera,  en Asturias la suerte casi nunca está de nuestra parte y somos bendecidos con muchos, demasiados cielos encapotados. Pienso que por eso aprendemos a apreciar estas extensiones arenosas contra todo pronóstico. Tienen un atractivo, un aire de misterio, soledad y nostalgia que para mí, siempre es más apetecedor que las multitudes estivales.

Ayer fue uno de esos días. Niebla y nubes pesadas. Aun así, nos aventuramos y fuimos a cenar a La Playa, el restaurante mas chic de Luanco (y alrededores). Colocado estratégicamente al lado de la playa, la vista desde el interior a través de las altas ventanas de cristal era impresionante. La decoración cuidadosa y relajada rebosa minimalismo en tonos azules con pinceladas de color como los cojines con estampado Chevron y los productos delicatessen que decoran las estanterías como chutney de mango, mezcla para hacer galletas o crema de calabaza. El menú no es extenso pero cuidadosamente seleccionado. Abundante en pescado, ofrece frescas y tradicionales recetas con un giro (y una presentación impecable).

Me muero de ganas de volver un Domingo al Brunch, dejar que la Neoyorkina que llevo dentro se relama o simplemente ir a tomar un café y alguno de los dulces con los que se te hace la boca agua, desde tartas,muffins, bizcochos y brownies. Porque cualquiera que sea el menú o la meteorología, La Playa es siempre un lugar bonito donde estar.

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IMG_5171IMG_5527IMG_5540IMG_5552IMG_5536IMG_5556IMG_5557IMG_5563IMG_5542XOXO

P.D Further reading: Glamour , ABC, ELLE, Vogue.